Hornaditas. Sapagua. Hornocal

Al otro día, con "el" guía de Humahuaca, Gustavo Banegas (porelnorte@gmail.com , 0388 15 410 9986), fuimos a Hornaditas, a lo de Clarita Lamas, pionera en Turismo Rural en la Quebrada. Ella recibe gente en su casa y enseñan a ordeñar cabras, a hacer queso, se hacen caminatas, o simplemente se está con ellos disfrutando de tremendo lugar.  Fuimos a visitar el pueblito, donde está la iglesia, la escuela y "los abuelos": la Abuela Cardona (un cardón de cientos de años, de más de 49 brazos) y el Abuelo Churqui (un enorme churqui bajo cuya copa se hace un festival de coplas en el verano).   
Hornaditas: Abuela Cardona (cardón centenario)
Hornaditas: Iglesia y Abuelo Churqui
almuerzo en Hornaditas
Hornaditas: vista desde lo de los Lamas
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Después de comer el cordero con mote que nos hizo Clarita, fuimos a Sapagua, a unos pocos km, a un lugar que le dicen "El Pintado" por una enorme pared con petroglifos milenarios.  Muy, muy interesantes.
Petroglifos de Sapagua
Petroglifos de Sapagua
Petroglifos de Sapagua
Petroglifos de Sapagua
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Y de ahí, justo para cuando el sol le da de frente, fuimos (la mamá y yo, porque a Miguel le dio un ataque de vértigo y se quedó en el camino subiendo, por suerte Gustavo lo acompañó, ja, ja) al mirador desde el que se ve la Serranía del Hornocal, un cerro de 11 colores que hipnotiza.
Serranía del Hornocal
Serranía del Hornocal
Serranía del Hornocal
Serranía del Hornocal
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Sobre Vicky Yened

Hace unos 15 años que descubrí la Quebrada y Puna. Fue un flash... tremendos paisajes con cerrazos coloridos, cóndores, llamas, vicuñas, cardones, que desde hace miles de años moldean un hábitat sencillo y estremecedor... pero lo que más me impactó es la cultura viva que aun se mantiene y conmueve... la Pachamama siempre presente, las chayadas, las apachetas, las ofrendas, las rondas de coplas... Así que ahí ando, cada vez que puedo me hago escapaditas revitalizantes.

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