El Puente del Diablo en Tres Cruces

Hace tiempo que tenía ganas de ir hasta el mismísimo Puente del Diablo.
Puente del Diablo en Tres Cruces
Siempre me había encantado ver desde el colectivo el "Espinazo del Diablo", esos cerros en Tres Cruces donde no se sabe qué mirar, si esas rayas verdes tan prolijamente armadas, o esas piedrazas naranjas por encima que le dan un aspecto, ¡como de columna vertebral! justamente por eso le dicen el Espinazo del Diablo. Impactante lugar... Y en su parte más alta, bieeen chiquitito, casi esforzando la vista, se ve desde la ruta, en medio del Espinazo, un puente natural al que llaman Puente del Diablo.
vicuñitas en el Espinazo del Diablo en Tres Cruces
el Puente del Diablo
Así que, después de mucho averiguar, resulta que Raúl (0388 15 502 8501) hacía salidas por ahí.  Quedé con él para mi viajecito de agosto y me pasó a buscar a eso de las 8 por el hostel donde estaba en Humahuaca.  Yo estaba un poco preocupada porque acababa de llegar de Bs. As. la noche anterior y andar caminando en la puna de golpe no es aconsejable, pero, bueno, en el aeropuerto conseguí hojitas de coca y ¡todo bien!

Salimos por la ruta 9 al norte y a la altura del "espinazo" hay una huella que se mete a la derecha.  Fuimos por ahí un trecho hasta que dejamos la camioneta, agarramos nuestras mochis con agua y comida, y empezamos la caminata.
el Espinazo del Diablo en Tres Cruces
A medida que avanzábamos, estaba cada vez más cerca el "Espinazo", ¡impactante esa vista!
el Espinazo del Diablo en Tres Cruces
el Espinazo del Diablo en Tres Cruces


hacia el Puente del Diablo
vista del Puente del Diablo
Y ¡re lindas las vistas al darnos vuelta y mirar hacia la ruta!
Tres Cruces
Tres Cruces
Se acabó la huella y seguimos la caminata, siempre con el Puente a la vista...
La verdad que se me hizo cansadora la caminatita a 3600 msnm, sobre todo sin haberme aclimatado a la altura.  Pero no pasa nada tampoco, es cuestión de ir despacio, descansar cuando sea necesario y tomar agua.
camino al Puente del Diablo
vista del Espinazo en el camino al Puente del Diablo
Y al rato de andar, ¡por fin llegamos! yo no podía creer que finalmente estaba en el Puente.  Re loco, con ese aspecto de fragilidad que tiene al verlo desde la ruta y resulta ¡tremenda mole de piedra!  Y no deja de llamar la atención esa forma tan particular que tiene, supongo que por la erosión de viento...
el Puente del Diablo en Tres Cruces
el Puente del Diablo en Tres Cruces
Incluso nos subimos y todo. Lo más bien se le podía caminar por encima, aunque tampoco fuimos hasta la otra punta, se empinaba bastante y la roca era bastante lisa...
el Puente del Diablo en Tres Cruces
Nos sacamos las consabidas fotos y armamos el pic nic con lo que habíamos llevado (Raúl nos convidó la tijtincha ya que el día anterior había ofrendado a la Pachamama).
pic nic en el Puente del Diablo
en el Puente del Diablo 
Después seguimos caminando ya que Raúl nos había dicho que cerca de una casita que hay (¡la única!), "ahicito" hay ¡cangrejos!  Así que allá fuimos, teníamos que hacer una linda bajadita desde el cerro donde estábamos y seguir un poco más hasta el rancho. ¡Cómo se "sienten" las bajadas también al andar! A veces se piensa que lo peor es la subida, pero las bajadas son tremendas para la piernas.  Pero yendo tranqui todo se puede, aparte las vistas eran divinas...
saliendo del Puente del Diablo en busca de los cangrejos
saliendo del Puente del Diablo en busca de los cangrejos
Finalmente llegamos al ranchito -nunca dejan de impactarme esas casas "solitarias", encima en lugares tan inhóspitos, tremenda fortaleza me inspiran sus habitantes- y nos fuimos directo a la acequia a buscar los cangrejos.  Qué frustración cuando no los encontramos... Al rato salió de la casa María, un chica de 16 años, asombrada de vernos (decía que nunca anda gente por ahí), y nos contó que hacía unos meses su padre había arreglado la acequia y al remover la tierra los cangrejos quedaron en la superficie y se los fueron comiendo los pájaros.  ¡Re charleta resultó ser María a pesar de vivir tan aislada!  Nos contó que hizo la primaria en una escuela albergue de un pueblo cercano. Su mamá estaba con las ovejas y cabras en el cerro (en esa zona casi no se cultiva, viven sobre todo de los animales).  
la casa de María
la acequia de los cangrejos
Re buena onda, se puso a revolver el agua con nosotros, y con su ayuda ¡encontramos los cangrejos!  unos chiquititos que se ve que están empezando a crecer.
María nos ayuda a buscar cangrejos
los cangrejos de Tres Cruces
Estuvimos un rato y después tocó ¡volver a subir!  yo miraba desde abajo todo lo que teníamos que subir y no sabía de dónde iba a sacar fuerzas, ja, ja.  Pero de a poco, y con la ayuda de Raúl, ¡llegué arriba!  Aparte estaba chocha por las vistas y el lugar donde estaba, y el cansancio se pasa rápido...
¡qué lindooo!
Dicen que agosto es tiempo de vientos en esa zona.  Nunca me voy a olvidar el vieeeentaaazononón que nos agarró cuando estábamos por llegar nuevamente al Puente del Diablo.  ¡Impresionante!  Una fuerza tenía...  Me acuerdo que íbamos caminando agachados y de la mano, buscando una pared que nos ataje el viento, tremendo...  Después llegamos nuevamente al Puente, ya le estaba dando el solcito de la tarde y pegamos la vuelta en bajadita.
Vicky forzuda
Increíble cuando volviendo pasamos por un curso de agua ¡congelado!  ¡Hasta le caminamos encima!
agua congelada, volviendo del Puente del Diablo
Así seguimos, un par de horitas en bajada (mis rodillas pedían perdón...) desandando el camino que habíamos hecho a la mañana, para volver  a la camioneta y vuelta a Humahuaca.
volviendo del Puente del Diablo
los colores de Azul Pampa
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Sobre Vicky Yened

Hace unos 15 años que descubrí la Quebrada y Puna. Fue un flash... tremendos paisajes con cerrazos coloridos, cóndores, llamas, vicuñas, cardones, que desde hace miles de años moldean un hábitat sencillo y estremecedor... pero lo que más me impactó es la cultura viva que aun se mantiene y conmueve... la Pachamama siempre presente, las chayadas, las apachetas, las ofrendas, las rondas de coplas... Así que ahí ando, cada vez que puedo me hago escapaditas revitalizantes.

3 comentarios:

  1. Increíble, que hermoso lugar! Espero poder pasar por este lugar muy pronto. Gracias por compartir!
    Saludos desde Asunción, Paraguay

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  2. wooow!! maravilloso ese puente y muy loco el agua congelada ¿en que fecha fueron hechas estas tomas? me dieron ganas de conocer. Muy buen blog, con hermosas imagenes y fácil de recorrer. Besos desde Cañada Ombú, Santa Fe

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  3. Gracias Manuel! Sí, es um lugar increíble... yo fui en agosto que si biem es frío por la noche, durante el día hacen hermosos días (porlo general de abril a noviembre es la temporada seca, ideal para recorrer sin problemas, luego, de diciembre a marzo, llueve mucho y se complica andar por los cerros). Y agua congelada vas a ver siempre que andes en lugares altos, ahí se está a unos 3700 msnm. Saludos y ojalá vayas!

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