Turismo Rural en San Bernardo de las Zorras


Después de la hermosa jornada en el antigal de Tastil, fuimos con Orlando a San Bernardo de las Zorras.
San Bernardo de las Zorras

De Alfarcito fuimos al sur por la ruta 51 hasta Puerta de Tastil, donde está el desvío que va a San Bernardo.  Un camino de tierra que, para ser que lleva a parajes bastante solitarios, está en bastante buen estado.   

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Estando ahí me enteré de que por ese camino se llega a Potrero de Chañi y El Palomar, en el límite con Jujuy, y de ahí se va a dar a El Moreno.  ¡Obvio que ya me lo agendé para alguna próxima "vueltita"!
el desvío que sale de la ruta 51 para ir a San Bernardo de las Zorras
Justo por ahí es por donde entra el Tren a las Nubes cuando se separa de la ruta 51 (aunque me enteré de que sólo se está haciendo en tren el recorrido desde San Antonio de los Cobres al Viaducto La Polvorilla, el resto es todo en combis).  Y antes de llegar íbamos viendo estaciones de tren que, si todo sigue así, quedarán en estructuras abandonadas nomás.

camino a San Bernardo pasamos por la estación Puerta de Tastil del Ramal C14
Son unos 16 km desde la ruta hasta San Bernardo.  Al principio es bastante árido, se nota que ahí nomás está el lecho del río pero a esa altura no tiene casi caudal.  Al rato de andar se empiezan a ver las primeras casas de San Bernardo, paraje que se extiende lo largo del río (creo que es el propio Río Toro, o Rosario se llama ahí, que viene de las alturas del Chañi), varias casas con sus respectivos sectores de cultivo.  Impacta ver en esas alturas, encajonados entre cerros pelados, con cardones incluso, esos verdores de los cultivos que están creciendo.
camino a San Bernardo
llegando a San Bernardo
camino a San Bernardo de las Zorras
San Bernardo de las Zorras
Pasamos el "centro" de San Bernardo, o sea, donde está la escuela y la iglesia, y llegamos a lo de Doña Inocencia.  Ahí nos estaban esperando, Orlando se volvió y me quedé con ellos.  Es una casa de adobe con un campo enorme (bueno, enorme para mí que vivo en departamentito...) donde ella vive con sus hijos, su nuera y su nieta.  Uno de sus hijos trabaja para la Muni de Campo Quijano (encima estos parajes pertenecen a una Muni que está re lejos) arando con un tractor para los vecinos de la zona que van a sembrar.  Y ahora estaba con muuucho trabajo ya que es la época, de unos meses a esta parte, en que se siembra.  Y el otro hijo, Marcelo, estaba todo el día en la casa con el trabajo del campo (increíble, a veces desde una versión urbana naif se idealiza la vida del campo como algo bucólico y ahora, sobre todo viéndolo a Marcelo, él solo con todo, me cayó la ficha de que es una vida tremendamente dura).
lo de Doña Inocencia en San Bernardo de las Zorras
Como el resto de sus vecinos, tienen cultivos de maíz, habas y papas.  También distintos corrales con animales: cabras, vacas, cerdos y llamas (de las que el Padre Chifri les dio a los lugareños).
San Bernardo de las Zorras
San Bernardo de las Zorras
las llamitas de Doña Inocencia
San Bernardo de las Zorras
San Bernardo de las Zorras
lo de Doña Inocencia en San Bernardo de las Zorras
mi piecita en San Bernardo
quesito casero para merendar
Bastante frío hizo esa noche (bueno, se está a 3000 msnm) en la que cenamos un rico asado de cabrito que habían carneado hace poco, calentado a leña en la cocina económica.  Muy bien la habitación en la que dormí (y buenísima la ducha caliente con el calefón a leña).  Ellos la habían construído hace unos meses pensando en recibir turistas.  Es que Orlando me llevó ahí ya que ellos forman parte de la Asociación Turu Yaco (Turu quiere decir barro -de ahí lo de "Quebrada del Toro"-, y Yaco, agua) que agrupa a lugareños de la Quebrada que, entre otras actividades, hacen Turismo Rural.  Cuando a la noche pregunté donde podía enchufar mis cargadores me mostraron una zapatilla que iba a un cargador que almacenaba energía solar.  De hecho la energía que tienen es con paneles solares; y les sirve para las lámparas, una tele con DirecTV que ven a la noche (no alcanzaría para todo el día pero ni se lo plantean) y no mucho más pero están bien.

Al otro día, mientras Doña Inocencia cocinaba un pescado que le había traído una camioneta que recorría la zona con productos de otros lugares, salí a recorrer un poco por ahí. Hermoso, con mucho verde, un poco más abajo el río.  Me contaban cómo están organizados con los vecinos para la utilización del agua.  A ellos les iba a tocar en cinco días, y ahí es cuando tenían que aprovechar al máximo para sus cultivos.
los paneles solares alimentan la casa de Doña Inocencia
la casa de Doña Inocencia
cardonales en San Bernardo
el río de San Bernardo
San Bernardo de las Zorras
rosales en San Bernardo
el corral de llamas con puerta de madera de cardón
las llamitas de Doña Inocencia
el chancho se hace una siestita
lo de Doña Inocencia en San Bernardo
los maíces de Doña Inocencia
la cocina económica
¡hola llamita!
la cabra que se cree llama (no quiere ir al corral de las cabras)
A eso de las 11 se escucha un motor y era ¡un colectivo!  Parece que es relativamente reciente, y sale sólo los viernes de Campo Quijano, llega a Potrero de Chañi y pega la vuelta.
el cole que va de Quijano a Potrero de Chañi
Comimos el pescado el horno, me hice una siestita y cuando me desperté fui con ellos que estaban haciendo pastar los animales (siempre los sacan por la tarde).  Me acuerdo que contaban cómo hay que ver que no coman un pasto demasiado caliente porque no lo pueden digerir y se llegan a morir. Y lo diferente que es manejar cabras o vacas, las vacas son tremendas moles que demandan mucha más exigencia, hasta física. Y algo que no conocía, los cercos eléctricos, obviamente con alimentación de energía solar.  Marcelo los iba poniendo en donde iban a llevar a pastar las vacas para que no se les vayan lejos o a lugares que pueden ser peligrosos para ellas (parece que las cabras no se alejan tanto).
vista desde mi piecita
vista desde mi piecita
las vacas de Doña Inocencia

Después fuimos con Belén, la nieta, a darle de comer a las llamas ya que Marcelo había traído alfalfa.
dando de comer a las llamas
dando de comer a las llamas
dando de comer a las llamas
San Bernardo de las Zorras
los cerros de San Bernardo de las Zorras
Marcelo llevando las cabras a pastar
Después de estar un rato con los animales fui con Doña Inocencia a hacer un sombrero de fieltro.  Bueno, ella hacía y yo miraba...  Yo no soy para nada buena con las labores manuales pero esta es una de las cosas que, por así decir, me parecen magia.  No se, que de superponer cachos de lana de oveja con agua jabonosa surja un sombrero firme y que no se desintegre, me resulta asombroso.  Y así fue, ella tenía ya un molde fluo (a propósito, para chequear en el proceso que las capas de lana no dejen espacios vacíos, la idea es que las capas blancas de lana no dejen que se filtre nada del rosa flúo del molde) sobre el que iba poniendo pequeños pedazos de lana a los que previamente les iba sacando las suciedades y/o palitos. Unas cuatro capas, primero horizontales, luego diagonales, luego diagonales en el otro sentido y finalmente verticales.  Luego les echa agua jabonosa y la soba bien para que se mezcle.  Así de los dos lados del molde.  Luego quita el molde y lo pone en un molde de cabeza tridimensional de madera y le sigue dando forma sobándolo y uniformando donde haya lugares más vacíos para evitar agujeros.  Así también le va dando forma al ala, luego la recorta y la sigue y sigue sobando...  No sé, estuvimos como tres horas y luego lo dejó ventilando toda la noche.  
Doña Inocencia haciendo un sombrero de fieltro
Doña Inocencia haciendo un sombrero de fieltro
Doña Inocencia haciendo un sombrero de fieltro
Doña Inocencia haciendo un sombrero de fieltro
Doña Inocencia haciendo un sombrero de fieltro
Doña Inocencia haciendo un sombrero de fieltro
Doña Inocencia haciendo un sombrero de fieltro

el sombrero queda ventilándose
Y supuestamente todavía faltaba seguir dándole forma, y en la parte de arriba darle unas puntaditas para que quede firme pero a la mañana siguiente cuando me fui, ¡me lo regaló!  Yo chocha, me saqué el sombrero que tenía y me lo puse.
con el sombrero de Doña Inocencia
Lo que sí, ahí me terminó de caer la ficha del valor de los productos artesanales.  Digamos que ya tenía conceptualmente la idea de "pagar el precio justo" y bla bla, pero después de haber presenciado tremenda labor por más de tres horas, y ¡aun faltaba trabajarlo!  Desde ya que ese sombrero no puede venderse a menos de $ 500.  Ahora, el otro lado de eso es que yo no se si pagaría eso, no por no querer sino porque no los tengo.  Pareciera que ese "precio justo por lo absolutamente artesanal" sólo lo podrían pagar los más adinerados...

Después ya caía la tarde y todavía estaban las vacas pastando.  En un rato Marcelo las llevaría al corral.


Al otro día después del desayuno Marcelo me acompañó a lo de Flavia, otra lugareña con la que iba a pasar el día.  Fuimos por el río, atravesando los cultivos de los vecinos, muchos bastante crecidos, había alfalfa, maíz, papa y habas. ¡Hermosa caminata!
alfalfares en San Bernardo
Vicky en el alfalfar
maíces en San Bernardo
cultivos de papa
cultivos en San Bernardo
los cerros de San Bernardo
habales
¡qué ricas habas!
Al rato llegamos al "centro" de San Bernardo, pasamos por la escuela y por ahí es la casa de Flavia.  Es de esas personas tremendamente vitales, alegre, orgullosa de su lugar, ¡me cayó re bien!
la escuela de San Bernardo
Cuando salíamos al cerro a ver el antigal y petroglifos de San Bernardo pasamos por su corral y resulta que un chivo se había quedado atrascado en un agujero de la cerca.  Asi que llamó a su yerno que justo estaba de visita y lo pudo sacar.
los animales de Flavia
por curioso, el chivo no puede volver a entrar su cabezota...
Qué increíble que es toda esa zona, porque calculo que la mayoría de los parajes como San Bernardo tendrán su antigal y petroglifos también. Debe haber sido una zona de gran poblamiento en su momento.
camino al antigal de San Bernardo
Salimos de lo de Flavia hacia el cerro y ahí nomás está el antigal.  Primero sólo se ven unas piedras desperdigadas, al rato los petroglifos y cuando seguimos subiendo la vista era mucho mejor, tanto de toda la zona (incluso se veía la casa de Doña Inocencia) como del antigal en sí.
vista de San Bernardo
vista de lo de Doña Inocencia
San Bernardo de las Zorras, un oasis en la altura
petroglifos de San Bernardo

           petroglifos de San Bernardo










el antigal de San Bernardo
la capilla de San Bernardo
vista de San Bernardo
el antigal de San Bernardo
el antigal de San Bernardo
el antigal de San Bernardo
caracolitos andinos (¿?)
florcita de cardón
el antigal de San Bernardo
cerámicas en el antigal de San Bernardo
la ruta pasa por medio del antigal...
Me acuerdo que al preguntarle a Flavia por unas florcitas me hizo el comentario de que "acá todas las flores son amarillas" y no sólo recordé haber visto varias sino que terminé de comprender el sentido de los versos de Pastor de nubes que dicen La florcita amarilla de tu sombrero, pastora dámela en Pascua que es tiempo de andar queriendo.  O por lo menos un sentido que a mí me cierra, porque tenía entendido que allá la Pascua es una celebración muy importante, que incluso incluye rituales antiguos como pialadas o señaladas.  Y al ser tan convocante, también es la oportunidad para hacer parejas.  Y supongo que, sabiendo eso, las chicas, pastoras ellas, adornan sus sombreros con flores que no pueden ser sino amarillas.  No sé cuál era la idea de Castilla pero a mí me daba vueltas su sentido y me gustó ese.
las florcitas amarillas tastileñas
hermoso el rosal de Flavia

Y ya que la familia de Flavia se volvía a Salta, nos fuimos todos juntos: ellos, Flavia y yo.  En realidad Flavia se quedaba en Campo Quijano que al día siguiente, como todos los domingos, en la Plaza se hace una Feria donde los productores de toda la Quebrada del Toro llevan sus productos, y ella llevaba sus quesos de cabra.

Al rato de salir, antes de llegar a la ruta 51, escucho que dicen "mirá, mirá" y es que habían varios guanacos ahí nomás.  Pobres, deben estar muy faltos de agua en las alturas para irse a estas zonas.
guanacos camino a la ruta 51

guanacos camino a la ruta 51

En poco más de dos horas se está en plena ciudad de Salta, muy poco tiempo para un cambio tan grande.
volviendo a Salta por la Quebrada del Toro


volviendo a Salta por la Quebrada del Toro

La verdad, volví re contenta con la Quebrada del Toro, ¡todo un descubrimiento!  Y seguro volveré a andar por otros lugarcitos de por ahí.
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Sobre Vicky Yened

Hace unos 15 años que descubrí la Quebrada y Puna. Fue un flash... tremendos paisajes con cerrazos coloridos, cóndores, llamas, vicuñas, cardones, que desde hace miles de años moldean un hábitat sencillo y estremecedor... pero lo que más me impactó es la cultura viva que aun se mantiene y conmueve... la Pachamama siempre presente, las chayadas, las apachetas, las ofrendas, las rondas de coplas... Así que ahí ando, cada vez que puedo me hago escapaditas revitalizantes.

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