20 Años de la Red Puna

Me quedaba una semanita de vacaciones y me la tomé a fines de noviembre ya que un amigo me avisó que el sábado 28 era la celebración de los 20 años de la Red Puna.
 celebrando los 20 años de la Red Puna
Y se me sumaron la mamá y Miguel por los primeros días.  Nos encontramos en la terminal jujeña y partimos a Humahuaca (¿a dónde si no?).  

Como iba con ellos, corté la rutina de hostels baratos con habitación y baño compartidos y busqué un hotelito. ¡Qué gran elección que resultó Kuntur!, hecho con adobe y piedras, fresco cuando el sol da con todo durante el día y calentito en las noches frías, y con una vista de locos a las Peñas Blancas desde sus ventanas, sumado a la re buena onda de Carlos y sus tostadas especiales, lo hicieron un lugar inolvidable!  
vista de las Peñas Blancas desde Kuntur
Nos ubicamos y salimos a buscar algo para almorzar.  Yo estaba intrigada por un lugar que había visto en primer lugar en Tripadvisor y que ni conocía así que allá fuimos.  Y la verdad, como en otras búsquedas que anduve haciendo, incluso el alojamiento, no falló Tripadvisor. ¡Qué lugar mágico resultó Los patios de Lucía!  De más está decir que volví a ir cuando me quedé sola y volveré en próximos viajes...  Re cerca del centro de Humahuaca (Córdoba 89), pero sin cartelería alguna que los identifique, pasando por delante en la calle sólo se ve un portón rojo, en el patio de una antigua casona humahuaqueña, bajo la parra o el manzano, hay un par de mesas en las que degustar los manjares que cocina Facundo con la simpatiquísima atención de Sonia, su mujer andaluza. Y las conversaciones con Martina, su hijita, y las andanzas de Modigliani, su perro salchicha.  Cocinando siempre con los productos de estación, de la pequeña huerta que tienen al fondo.  Y lo que se lleva todos los premios es Las mil y una noches, una bebida refrescante con limón, naranja, yerbabuena y miel que es una locura...  Un lugar mágico que ya es una visita ineludible en Humahuaca, ahora me la paso recomendándolo a todo el que va.
en Los Patios de Lucía
Al otro día Daniel me avisó que para ir a la celebración en Abra Pampa, fuéramos al galpón que tiene la Red Puna en Humahuaca que de ahí saldría un colectivo con varios más.  Eran todos lugareños, campesinos, a los que les cuesta mucho dedicarse a otra actividad ya que es muy absorbente el cuidado de sus animales y cultivos, y con dificultades económicas para moverse.  Pero se hacen un rato y van, sabiendo que es por y para ellos.
el galpón de la Red Puna en Humahuaca
Una hora viajamos y llegamos a Abra Pampa.  La celebración se hacía en la sede de la Cooperativa Punha (Por un nuevo hombre americano).  Y es que de eso se trata la Red, son varias asociaciones y cooperativas de la Quebrada y Puna jujeñas (entre ellas la APP a cuyo cumple 20 pude asistir en agosto pasado), que se agruparon para tener mejores condiciones de comercialización de sus productos, para que la gente tenga en sus economías ancestrales un modo de vida digno y saludable y no se tengan que ir a vivir hacinados en villas en las grandes ciudades, por que las comunidades que desde tiempos remotos viven, trabajan y producen en sus parajes, puedan tener sus títulos de propiedad comunitarios que alejen el temor de ser corridos por emprendimientos capitalistas, para mejorar sus animales, capacitarse, en suma, organizarse para vivir con lo propio sin pedir limosna a los estados, a lo sumo aprovechando sus herramientas legales y crediticias.  Incluso hasta Turismo Rural están haciendo, unos grossos...  Más cuando uno se retrotrae a aquel 1995 en que se fundó, tremenda crisis en el país, con récords de desocupación y pobreza, época en que cerraron las minas donde muchos trabajaban, y sin ningún "plan" que aunque sea los ayudara a sobrevivir.
 la Red Puna, por la soberanía alimentaria
Llegamos, nos inscribimos y nos dieron unas gorritas de la Red Puna que quedaron como gran recuerdo.  Había varios puestitos de los distintos socios de la Red que habían traído sus productos a exhibir y vender (de todo: artesanías, tejidos, y muuucha verduras, sobre todo papas, habas y maíces disecados -es que la época de la cosecha del maíz es entre febrero y abril, luego se lo come seco, como "mote").
el cumple 20 de la Red Puna

venta de productos de los integrantes de la Red

En unos mesas compartidas en el patio se hizo el Almuerzo Comunitario, típico de estas celebraciones, donde se le da de comer a todo el que está.  Comimos una rica "machorra", una sopa espesa con productos del lugar, y me acuerdo lo ricas que estaban unas manzanitas que nos dieron (nada que ver en apariencia con las relucientes de Río Negro que estamos acostumbrados a comer en la ciudad pero que no tienen gusto a nada).  

Y después de la comida empezó la Ceremonia a la que denominaron Mística.  Todos en un gran círculo cuyo centro era una gran vasija con tierra simbolizando a la siempre presente Pachamama, y con las banderas argentina, de la Pueblos Originarios y de la Red.  
el cumple 20 de la Red Puna
Luego entraron a sahumarlo una pareja de ancianos, a quienes en estas culturas se venera y respeta, y a continuación unos chicos portando las banderas, como símbolo de la vida futura.
el cumple 20 de la Red Puna
el cumple 20 de la Red Puna
Y luego hablaron algunos representantes, instando a que se continúe en la lucha de la Red y sobre todo a no bajar los brazos.  Es que se respiraba un -fundado- clima de temor por lo que se vendría luego de los recientes resultados electorales...  Tanto que había significado para ellos, por ejemplo, la sanción de la Ley de Agricultura Familiar primero y luego la creación con rango de Secretaría de Estado con oficinas en todas las provincias, y varios meses después está prácticamente desmantelada...


Después entramos a un galpón y cantamos el Himno en una emocionante versión en quena.


Después del Himno empezó la Asamblea donde muchos comentaron recuerdos y experiencias compartidas.  Muy, muy emocionante haber podido presenciar esos momentos de genuina organización campesina reivindicando su cultura y sus modos de producción.  ¡Ojalá cumplan muchos años más!
Martina y César, integrantes de la Red, relatan sus experiencias
Seguían las actividades, incluso hasta el domingo, pero ya estábamos muy cansados y volvimos a Humahuaca (estábamos cerca de la terminal de Abra Pampa y a cada rato pasan colectivos por la ruta 9).  

El día siguiente fue de paseo quebradeño, nos la pasamos deleitándonos con las hermosísimas flores de cardón que en noviembre están a full.

florcita de cardón
florcita de cardón                                











Subimos a la escalinata, el lugar más alto de Humahuaca, prácticamente a 3000 msnm, donde hay una vista divina de las Peñas Blancas, esos cerrazos coloridos que son "la" marca de Humahuaca y que a mí me gustan tanto.
las Peñas Blancas de Humahuaca
Y ahí siempre es impactante ver la mole del Monumento a los Héroes de la Independencia (no "al indio" como le dice la gente errónamente) en conmemoración de las batallas que libró el Ejército del Norte, con Güemes y Belgrano a la cabeza, para frenar el avance español.
el Monumento a los Héroes de la Independencia en Humahuaca
el Monumento a los Héroes de la Independencia en Humahuaca
el Monumento a los Héroes de la Independencia en Humahuaca
el Monumento a los Héroes de la Independencia en Humahuaca
el Monumento a los Héroes de la Independencia en
el Monumento a los Héroes de la Independencia en Humahuaca
Descansamos un rato del sol del mediodía y mientras nos preparábamos para volver a salir yo fui la única que sintió el terremoto (como un leve mareo nomás).  Y fuimos a pasar la tardecita a Tilcara.  Ya me había pasado otras veces de notar que Tilcara es más ventosa y nublada que Humahuaca.  Anduvimos un poco por el pueblo, visitamos la iglesia y compramos salames de llama y alfajores de maíz morado y quinoa en El Molle, ¡un manjar!.
en la iglesia de Tilcara
Y terminamos la tarde en Makoka, una librería-café re linda donde para pasar el fresquete nos tomamos unos apis calentitos, acompañados de magdalenas de coca y tostados de maíz morado. ¡Buenísimo!
tomando api con magdalenas de coca
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Sobre Vicky Yened

Hace unos 15 años que descubrí la Quebrada y Puna. Fue un flash... tremendos paisajes con cerrazos coloridos, cóndores, llamas, vicuñas, cardones, que desde hace miles de años moldean un hábitat sencillo y estremecedor... pero lo que más me impactó es la cultura viva que aun se mantiene y conmueve... la Pachamama siempre presente, las chayadas, las apachetas, las ofrendas, las rondas de coplas... Así que ahí ando, cada vez que puedo me hago escapaditas revitalizantes.

1 comentarios:

  1. Hola Vic , emocionante relato de la organización de Red Puna.
    se palpa la lucha a través de tu palabras !!!
    Guille .

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