Toreo en Casabindo


Y en agosto salí para la puna, aprovechando que el finde largo coincidía con el famoso Toreo de Casabindo que quería conocer.

Llegué a la tarde a San Salvador y esa noche fui a cenar a Manos Jujeñas, un restaurante de comidas típicas.  Estuvo buenísimo porque, como agosto es "el" mes de la Pachamama, hicieron ahí la Ofrenda a la Pachamama (como es un restaurante, no se hizo en la tierra sino en una enorme vasija que la representaba).  Allí se le dio a la Pacha la mejor comida, bebida, cigarritos, también papel picado y serpentinas, y terminó con unas hermosas coplas cantadas por las Hermanas Cari, Tomás Lipán y Mónica Pantoja, ¡un lujo!
Tomás Lipán y las Hermanas Cari ofrendan a la Pachamama en Manos Jujeñas
Tomás Lipán, Mónica Pantoja y las Hermanas Cari ofrendan a la Pachamama en Manos Jujeñas

Al día siguiente me tomé un colectivo a Abra Pampa y desde ahí me acuerdo que con varios nos fuimos a Casabindo en una camioneta.
¡en camioneta a Casabindo!

Re chiquito el pueblo (puna total, a 3500 msnm), yo suponía que iba a ser fácil conseguir alojamiento pero no, prácticamente no hay alojamientos, parece que es la única época del año en que va gente de visita y la gran mayoría ni siquiera van el día anterior sino el mismo día.  Finalmente nos dejaron pasar la noche en la escuela, tirados en el aula con lo que teníamos nomás (ni hablar de ropa "térmica" en ese entonces, ja, ja, pero ¡todo bien!).

Enooorme el "atrio" de la iglesia, ese espacio que tiene delante para hacer ceremonias. Tan grande que es ahí donde se realiza cada 15 de agosto el Toreo de la Vincha (ese día, caiga el día de la semana que caiga).  
la iglesia de Casabindo y su enorme atrio

Es que ese es el día "de la Asunción de la Virgen" (¿?) y en su honor se realiza el Toreo, frente mismo a la iglesia (del año 1770).  Desde ya que no es un Toreo cruento sino que consiste en que, a modo de ofrenda, los lugareños tratan de quitarle al toro (toros comunes de los que suelen usar para arar) una vincha de plata que le pusieron previamente.  

Hace muy poco me enteré de los orígenes de este ritual y la verdad que, como tantas celebraciones andinas, escapa a lo meramente religioso.  Parece que el enfrentarse al toro para quitarle la vincha de plata refiere a la muerte de Pantaleón Tabarca, un joven descendiente de caciques que en el S XVlll había sido capturado por los españoles por luchar contra la explotación hacia los originarios. Él, que era quien poseía una vincha de plata signo de su linaje, escapó un 14 de agosto y fue atrapado al día siguiente.  En plena celebración, y para humillarlo, le quitaron la vincha y se la pusieron a un toro, y él dio su vida para recuperarla.  Ahora ni se menciona eso, sólo quedó el toreo como una ofrenda a la Virgen.

Esa noche, no se si no fue la más fría que recuerdo en mi vida, en la iglesia estaban terminando de decorar la imagen de la Virgen (y de otras que habían ido de otros parajes a "saludarla").  
 Casabindo: vistiendo a la Virgen

Y lo más loco era ver dentro de la iglesia a gente vestida con plumas, otros tocando el erke, todos con gran sentimiento, y ver que la misa se desarrolló con ellos, y ¡bendiciéndolos!  tremendo el sincretismo andino...
 Casabindo: misa en la víspera

Y fuera de la iglesia, estos "señores emplumados" estaban dele bailar haciendo una serie de movimientos en los que resaltaba el sonido de los cascabeles que tenían en sus piernas. Así, me enteré de que se llaman Samilantes y que, tal como las bandas de Sikuris, se los ve en las Fiestas Patronales.  Parece que, al mismo tiempo que, como promesantes que son, adoran a la Virgen en su día, la danza que ejecutan tiene reminiscencias ancestrales pre hispánicas como rogativa de lluvia ya que imitan los movimientos que hace el Suri (el primo "andino" del ñandú) cuando va a llover, más teniendo en cuenta que agosto es "el" mes de la Pachamama allá y cuando empiezan a preparar la tierra para la siembra (que si algo necesitará es agua).
 Casabindo: Samilantes en la víspera del 15/8
Casabindo: Samilantes
Me acuerdo cómo yo iba a saludarlos y sacarme fotos con ellos y los tipos me las "canjeaban" por unos vinitos que, ¡desde ya les fui a buscar!

También vi que hacían la Cuarteada, esa danza en la que de a dos llevan la mitad de un animal -muerto- y en un momento le dan con fuerza contra el suelo haciendo que se rompa y se quedan cada uno con un cuarto.  No tengo aun bien claro su simbolismo, más allá del consabido "cordero de Dios"...
Casabindo: Samilantes danzan la Cuarteada

Y fue la primera vez que vi la Danza del Torito: como promesa a la Virgen, frente mismo a la Iglesia, un señor con una careta de toro va danzando, con el sonido de una quenita rítmica, seguido por dos chicos que, muy serios, lo seguían, vestidos como caballos.
Casabindo: Danza del Torito

Y dentro de la iglesia la gente seguía entrando (muchos venían de parajes lejanos) a saludar a la virgen y dejarle velas encendidas.
Iglesia de Casabindo en la víspera del 15/8

A unos cuantos que estábamos de visita nos dejaron pasar la noche en la escuela, lo que más recuerdo es el friazón que hizo. 

Al otro día, ¡la gran celebración!  El mismo 15 de agosto desde temprano se realiza un acto con las autoridades dentro del gran atrio donde se realizará el Toreo y luego se va vaciando el lugar para dar comienzo al Toreo. 
Casabindo: acto oficial por el Día de la Asunción de la Virgen

En ese entonces ni hablar de gradas (ahora sí, y creo que hasta cobran las ubicaciones) así que era cuestión de subirse a la pirca para ver.  Por suerte encontré un buen lugar y ahí nos pasamos varias horas viendo a toros y toreros.
platea preferencial para el Toreo

Pero antes había que esperar que terminara la misa y, luego de ella, la procesión por el pueblo con la imagen de la Virgen y con todas las otras que se habían llegado a saludarla. 
Procesión en Casabindo
Procesión en Casabindo

Y luego sí, ¡comenzó el Toreo!  Para el que lo ve de afuera es hasta divertido e ingenuo dado su carácter de no cruento, y que ni los toros ni los toreros son especializados sino todos lugareños representando un acto de arrojo como ofrenda a la Virgen.  Me acuerdo que en un par de momentos los toros saltaban la pirca y se iban corriendo por el campo.  Ahora, me puede parecer simpático pero entendiendo siempre su carácter de ofrenda sentida en un día muy particular. Es que me parece muy desagradable​ cuando, de unos años a esta parte, el aluvión turístico va allí a divertirse, emborracharse, reirse del lugareño y sus costumbres, o a querer torear cuando para el turista no tiene ningún sentido más que la mera diversión. Aunque también me pasó a mí de molestar sin querer, digo, a veces uno al querer estar tan cerca en la celebración resulta una molestia para la gente del lugar que hace su ritual con devoción.  Me acuerdo que yo estaba en la puerta de la iglesia sacándole fotos a los samilantes que bailaban ahí mismo y veo que uno me miraba muy enojado y hasta me empujó, yo no entendía nada...  Y resulta que yo le estaba tapando la puerta de la iglesia y no permitía que la Virgen "viera", por así decir, su baile/ofrenda.  Toda la razón tenía, mala mía.
Toreo en Casabindo
Toreo en Casabindo
Toreo en Casabindo
Toreo en Casabindo
Y, mientras se daba el toreo, los samilantes seguían con su danza-ofrenda frente a la iglesia.
Samilantes en Casabindo
Samilantes en Casabindo
Y, ¡hasta la infaltable ofrenda a la Pachamama tuvo su lugar!  Es que es agosto, "el" mes de la Pacha...
Ofrenda a la Pachamama en Casabindo
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Sobre Vicky Yened

Hace unos 15 años que descubrí la Quebrada y Puna. Fue un flash... tremendos paisajes con cerrazos coloridos, cóndores, llamas, vicuñas, cardones, que desde hace miles de años moldean un hábitat sencillo y estremecedor... pero lo que más me impactó es la cultura viva que aun se mantiene y conmueve... la Pachamama siempre presente, las chayadas, las apachetas, las ofrendas, las rondas de coplas... Así que ahí ando, cada vez que puedo me hago escapaditas revitalizantes.

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