Molinos & Cafayate

Y para las vacas largas en febrero, arranqué en Chicoana, en lo de mi tía.  Es un pueblito hermoso y es re lindo en el verano porque los tabacales están enormes y a cada rato se ven tractores llevando la cosecha a las estufas o a la planta de acopio, y dejan un aroma muy particular en el ambiente.  Me quedé cuatro días, y desde ahí me hice pequeñas escapaditas.  
Chicoana
Un día fui a una Feria Campesina en la Quebrada de Escoipe, donde empieza el camino a Cachi, y de ahí mismo me fui a Molinos que era 2 de febrero y hacían la Serenata a la Virgen de la Candelaria. No me canso de hacer el camino de ida a Cachi (de ahí se va luego a Molinos), por la famosa Cuesta del Obispo, es hermosísimo...  
Camino a Escoipe
Feria Campesina en Escoipe
Cuesta del Obispo
Recta de Tin Tin
Camino de los Colorados
Iglesia de Molinos
Serenata a la Virgen de la Candelaria en Molinos
Serenata a la Virgen de la Candelaria en Molinos

Y, para variar, esa noche llovió así que a las 5 de la mañana, cuando ya estábamos volviendo por la Cuesta, no pudimos avanzar porque el camino estaba cortado, "se cayó el cerro" como dicen allá.  Y tal cual, por las quebraditas caen tremendos aludes de barro y piedras, "volcanes" les dicen los lugareños, que hacen imposible seguir hasta que no pase la dichosa máquina arreglacaminos. Prácticamente todo el día nos pasamos en ese camino, cuatro "cortes" nos tocaron, pero, bueno, por suerte el paisaje era re lindo (el único miedito era si volvía a llover) y en vacaciones no hay apuros...
Corte por lluvias en la Cuesta del Obispo
Corte por lluvias en la Cuesta del Obispo
tabacales llegando a Chicoana
Otro día me fui desde Chicoana a Cafayate en una excursión, nunca había ido, salvo de chiquita pero no me acordaba nada, muy lindos esos cerros rojizos y sus extrañas formaciones (y ni hablar de las bodegas, ja, ja).   

Camino a Cafayate
Camino a Cafayate: Garganta del Diablo
Camino a Cafayate: Anfiteatro
Camino a Cafayate
Bodegas en Cafayate
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Sobre Vicky Yened

Hace unos 15 años que descubrí la Quebrada y Puna. Fue un flash... tremendos paisajes con cerrazos coloridos, cóndores, llamas, vicuñas, cardones, que desde hace miles de años moldean un hábitat sencillo y estremecedor... pero lo que más me impactó es la cultura viva que aun se mantiene y conmueve... la Pachamama siempre presente, las chayadas, las apachetas, las ofrendas, las rondas de coplas... Así que ahí ando, cada vez que puedo me hago escapaditas revitalizantes.

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